El gran error de aceptar el reggaeton (2)

​El​ rock, una música que muy pocos estarían de acuerdo en censurar es, en general, machista, a veces violenta, reprobable y/o muy oscura según qué ​subgénero o qué banda analicemos. El funk, el hip hop, proyecta​n ​pensamientos también machistas a veces. ​¿No son aún más machistas el tango o el flamenco? El antisemitismo de Wagner podría ser ​hasta repugnante. O podríamos censurar ​a Shostakovich por su relación con el régimen de Stalin,​ uno de los mayores asesinos de la Historia. Las adolescentes se desmayaban viendo a Chuck Berry moverse obscenamente, hasta que los ricos blancos inventaron a Elvis para que sus hijas adorasen a un ídolo que al menos no fuera negro. ​A mí de entrada me ​gusta todo eso, tanto la música como las poses: no soy ningún puritano, ya lo dije en la primera parte de esta encíclica, y distingo bien arte de realidad, y artesanía de ​pantomima. He estado como quince años defendiendo que quien quisiera escuchar (y/o bailar) reggaeton, que lo hiciera. Pero no, me he equivocado. O al menos antes era posible pensar así, pero ya no.

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​Los gobiernos en general y el de España en particular se preocupan por eliminar del sistema educativo todo lo que consideran superfluo, como la asignatura de música​. Al reducir el sistema a su mínima expresión, procuran que lo único que sepan los ciudadanos sea leer, escribir y hacer cuentas.

​Entre otras cosas, pensaba que la gente ya es mayorcita para decidir lo que quiere escuchar y lo que quiere bailar. Es más: puesto que la música también es un hecho cultural, también pensaba que la gente es libre de decidir qué valores acepta y qué valores transmite. ​Tenemos el sentido crítico desarrollado, así que sabemos distinguir lo que vale y lo que no, la realidad de la ficción... ¿o no? Pues no sé qué decirte: a tenor de la cantidad de niños que están expuestos alegremente a toda esa sarta de dudosos valores, parece que los mayores vivimos en los mundos de Yupi. ​Al respecto, estoy bastante de acuerdo con el siguiente artículo de http://www.bebesymas.com. Es más, ​que los niños no ​deberían escuchar reggaeton (al menos el de contenido inadecuado, que es el que tratamos aquí), ​es tan obvio como que no deberían escuchar ​Death Metal.

https://www.bebesymas.com

​​A decir verdad, sobran las razones. Y si este artículo es necesario, es porque los adultos "responsables" no tenemos sentido crítico ni tenemos conciencia del poder adoctrinador de la música, porque ​en el colegio no nos enseñan nada de eso, ni en casa lo conocen (papá y mamá también fueron al colegio). ​Los gobiernos en general y el de España en particular se preocupan por eliminar del sistema educativo todo lo que consideran superfluo, como la asignatura de música​. Al reducir el sistema a su mínima expresión ("dejemos solamente la lengua y las matemáticas y pongamos alguna cosa más para hacer bulto"), procuran que lo único que sepan los ciudadanos sea leer, escribir y hacer cuentas. Grosso modo. ​El sistema educativo, en contra de lo que debería, no enseña a ​nadie a crearse un futuro. ​Está ​más bien orientado a ​infundir miedo en ​la ciudadanía para​ que solo sepan trabaja​r para el futuro de otros. Las clases altas tienen que asegurarse mucha mano de obra y muy barata: lo mejor es ​enseñarles a todos esos curritos a que aspiren a competir por títulos y puestos de trabajo por cuenta ajena y solamente a eso.

​Cuando escuchas música estás ​dando forma, entre otras cosas, a tu propio pensamiento y a tus ideales, igual que cuando lees poesía, o prosa, o te empapas de cualquier arte. Quien habla, quien toca, quien canta, y no sólo con la letra, sino también con su música (y especialmente con ella), te está infundiendo una serie de ideas y de valores. No es solamente música: piensa en toda la música que te ha acompañado durante tu vida y compara eso con quien eres tú y fliparás con la de coincidencias que encuentras. ​Si ​para ti, como es muy común hoy día, ​el reggaeton es solamente​ alegría y fiesta y baile, ​te equivocas de parte a parte. Y a lo mejor ​​crees estar de acuerdo conmigo y ​supones, como también es muy común, que el reggaeton transmite ​machismo, violencia sexual, lenguaje pobre, materialismo, obscenidad y toda esa serie de excelsos ideales, pero no es solo eso o no es tanto por eso. En esos términos se expresa en el siguiente vídeo Aldo Narejos, que es un cantautor al que admiro bastante, sobre todo por su ​labor bastante rigurosa a favor de que la gente escuche música con criterio:

​Es, posiblemente, el vídeo de Aldo Narejos con el que menos de acuerdo estoy. Si te lo planto aquí es para que compares tus propias ideas con las suyas: ¿crees, igual que él, que el reggaeton debería ser tratado por las leyes al mismo nivel que el porno? Mira, ya te he dado una idea para que me pongas un comentario ​más abajo.

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​La mayoría de la población ​llama artistas a los cantantes de este estilo, los considera músicos, cree que cantan, que componen, o incluso que tocan, y eso es por una falta absoluta de pensamiento crítico.

​Ya lo dije antes: no es por ​los ideales materialistas, machistas y obscenos que pone en pie, también a otras músicas de cierto valor se les ​puede acusar de ello: es por su ​artesanía mediocre y su falta de ​aspiración artística. Eso es lo que transmite realmente la música del reggaeton: mediocridad y falta de aspiraciones. La mayoría de la población ​llama artistas a los cantantes de este estilo, los considera músicos, cree que cantan, que componen, o incluso que tocan, y eso es por una falta absoluta de pensamiento crítico. Seamos claros, para "crear" ​canciones de reggaeton sólo hace falta escribir la primera (que no lleva mucho tiempo, no vamos a engañarnos) y para el resto basta cambiar la letra (​redistribuir las mismas palabras también cuela) y apretar un botón. Todas las canciones van sobre el mismo ritmo (tummm-patú-pa tummm-patú-pa) ejecutado con los mismos sonidos, los mismos patrones armónicos basados en cuatro acordes (Im-bVI-bIII-bVII, o bien I-V-VIm-IV, o bien Im-bVI-bVII-Im), arreglado con las mismas instrumentaciones​ y siempre bien cargadas con el autotune que hace que ​la voz ñoña, absurda, desafinada y destalentada que emite el "cantante" se afine automáticamente, porque el software musical se ​encarga de hacer hasta eso. ​Lo único que tiene que hacer el "artista" que sirve como imagen es figurar. A veces baila, aunque lo normal es que solo bailen las mujeres que tiene alrededor, sometidas por una sobredosis de su testosterona de puro macho alfa 24k.

​Y por​ hoy creo que basta. La ​cuestión da para un episodio más, así que la próxima semana espero terminar de una vez con este asunto. No olvides dejarme tus comentarios, o incluso tus exabruptos​ si quieres.

https://www.grijalvo.com/Goebbels/Once_principios_de_la_propaganda.htm

Nos vemos la próxima semana.

¡Un abrazaco!

Trabas.

Buenos deseos. Jugar. Abrazar. Besos.

2 comentarios sobre “El gran error de aceptar el reggaeton (2)”

  1. ¡Síiiiiiii, prohibiiiiiiiiiir! Mano dura, una vara y a hostias con los analfabetos. Juasjuasjuasjuas (emoticono de demonio)

    1. Qué malvada XD
      Aunque mucho me temo que quienes manejan esto de verdad en la sombra no son nada analfabetos en lo que hacen. Por eso el reggaeton es tan peligroso. De eso hablo en la tercera parte, entre otras cosas.
      Gracias por comentar! 😄

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